La crianza de langostinos (Litopenaeus vannamei) en Perú se ha consolidado como una actividad acuícola de gran rentabilidad debido a la alta demanda en los mercados nacionales e internacionales. Este crustáceo es ideal para el cultivo intensivo gracias a su rápido crecimiento y su capacidad para adaptarse a diferentes salinidades, lo que facilita su producción tanto en agua dulce como en agua salada. Además, su carne es muy apreciada por su sabor y textura, lo que incrementa su valor comercial y ofrece grandes beneficios económicos para los productores.